El proceso

Al llegar a Villegas Psicología atenderemos tu demanda, y junto a ti analizaremos el problema, tu trayectoria personal, así como tu historia y contexto, pues entendemos que todos estos factores contribuyen a mantener la situación en la que se produce nuestro encuentro.

De manera habitual, en el servicio de tratamiento psicológico con menores y adultos se asiste a sesiones ambulatorias, con una frecuencia que será acordada en función de tus necesidades y situación. Al igual que en el resto de nuestro trabajo, la flexibilidad estará presente para alcanzar una frecuencia útil y funcional. Por nuestra parte llevaremos a cabo una propuesta (típicamente semanal, ocasionalmente dos veces por semana, quincenal u otra frecuencia), y será cada persona la que haga su elección.

Consideramos que las sesiones presenciales son más útiles y productivas que las sesiones online, también entendemos que pueden existir condicionantes como desplazamientos o incompatibilidades físicas u horarias, por lo que trataremos de acomodar el formato para poder atenderte lo mejor posible, tratando de mantener la fórmula inicialmente escogida.

Decálogo de buenas prácticas

A lo largo de todo el proceso contamos con un Decálogo de buenas prácticas que buscamos cumplir en todas y cada una de nuestras intervenciones:

  1. Guiarnos por la honestidad, empatía, calidez y congruencia. Nuestra atención refleja lo que somos.
  2. Disfrutamos de la condición de ser humanos y del acceso al sufrimiento, esto incrementa nuestra habilidad para ponernos en el lugar de nuestros pacientes.
  3. Generosidad y predisposición personal a ayudar.
  4. Tratamos de igual a igual, aceptando y valorando, con respeto y amabilidad.
  5. Entendemos que el experto en SU vida es nuestro paciente y que el terapeuta sólo es experto en terapia.
  6. Tenemos palabra, somos consistentes y predecibles.
  7. La modestia es de obligado cumplimiento en cada intervención, esto nos permite mejorar y es garantía de respeto.
  8. Creamos un espacio seguro y protegido para aprender nuevas habilidades.
  9. Trabajamos con la mente clara y el corazón abierto.
  10. Reconocemos cada día el privilegio de ser los depositarios de las vulnerabilidades de las personas que acompañamos.